domingo, 2 de mayo de 2010

Pequeño cuento

" No quiero volverlo a decir más.

Las emociones tienen la fecha de caducidad puesta antes incluso de haberse formado.
Estoy cansada.
Mirando fijamente al filo de un cristal nuevo.
Las agujas me atraviesan y no les presto atención.
Ya qué me importa.
Estoy harta de oír sólo silencio desde el balcón.
Duele mucho ver a mis sueños muertos pender del hilo de un recuerdo quebrado.
Los dedos me fallan y antes de dejarme caer en el olvido me apresuro a descubrir, con la tierna certeza de aquel que huele la muerte, la única verdad.
Que querer para siempre es como un sueño que nunca se cumple.
Y él se va... se va y me deja a oscuras.
Se llevó a la estrella, a la luz y a las fuerzas que compartimos.
Y sólo el eco de un invierno que no se fue me recuerda que aún sigo viva pese a las lágrimas derramadas.
El filo del cristal sellará por fin mis labios con un beso robado.
Y devolverá el violeta a mis extremidades, que ya no sólo sentirán que no respiran, sino que no podrán hacerlo.
Sentiré que floto.
Sí, sentiré que floto.
Y flotaré eternamente sobre aquel arcoiris que poco a poco se difumina detrás de una tormenta...
Y después seré lluvia, y caeré sobre todos aquellos que alguna vez me hicieron daño.
Y estaré sola porque yo lo he elegido. "


Y luego su sonrisa se apagó para siempre en ese infernal domingo catorce de noviembre.
El reloj marcaba las 1:41 cuando se hundió para siempre en lo más profundo de sí misma
 
Donde pensó que ya nunca más podrían encontrarla.

1 comentario:

  1. Espero que tu día mejore mucho mucho mucho:) un beso muuuy grandeeeee:))))

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