martes, 29 de junio de 2010

Sonrisa

sin prisa

dentro del terremoto

de su paso por mi cama.


Un completo desastre

- dice -

soy.

No te lo niego

no soy capaz de controlar - me

las ganas de tocar el techo

a suspiros,

ni las ganas de besarte

una y mil veces

con los labios encogidos

sobre tu furibunda mirada.


Pena,

que te haces grande

sin remedio,

tírame al menos una caja de cerillas

para incendiar las lágrimas


de mis mejillas...

Que su calor

congele el frío

que me cubre

con su dulce perfume

 putrefacto.

domingo, 27 de junio de 2010

¡Qué frustrante!

El océano suspiraba su nombre

y el viento lo gritaba

hasta mecerlo en las pesadillas

de todos cuantos estaban presentes

el día de su nacimiento.


El día más negro de todos los

negros días de mayo.


Efímera fue, sin ser.

Y siendo razón de locura olvidadiza

alegría se fue como había venido...


En un soplido distante.


jueves, 24 de junio de 2010

Contando

silencios
de cristal se hallaba
cuando el maullido
de una lágrima pintada
se escurrió
por su pálida mejilla.

Escueta sonrisa
se le dibujó
justo antes de asentir.

Ella había roto el plato.
Aunque su cara pareciera decir
que no.

Entonces no importaba
lo inoportuno de su presencia
tras las cortinas grises
de tus derrotas.

La habían tenido encerrada
tanto
que apenas si sabía caminar.

Pobre niña mimada
con mirada triste.



Ten cuidado si la tocas
porque puede romperte.

A mi me obligó a salir por la ventana
volando.
Su polvo de hadas es ácido.
Desaparece en el momento menos oportuno.

¿Su nombre?

Alegría.

Efímera como el sentido
que tiene
encontrarla y perderla
Sin que ella derrame ni una sola lágrima.


lunes, 21 de junio de 2010

¿Sueño?

Suspira

Se había ataviado con sus mejores galas

- unas sandalias gastadas

y un vestido sin cola -

para recibir con un abrazo

la que supuso

sería

su última noche en la tierra.




Tras deambular por el techo

terca

como si la imperiosa necesidad de poner todo

bocabajo

fuera lo único que conseguía

desdecir

aquello que enunciaba la teoría de la gravedad.


>> En aquel sueño se sentía ingrávida

embriagada de colores.

Tomó un lápiz en las manos y se dibujó

tumbada en la cama

con los ojos negros muy abiertos. <<


Al despertar ya tenía diecisiete

y entendió que parte de sí misma

se había quedado en el techo blanquecino.



sábado, 19 de junio de 2010

TACI

TURNA - ndose los talones, pie a pie.
Sin diferencia real de aliento...
Presiéntome desalentada este amanecer. Nuevo fuego corroe.
Palabras oxidadas llueven de esa nube plomiza.
Ladrillos de hielo golpean paredes de papel de calcar.

Mientras me fumo los silencios que Junio me regala
y absorbo las caricias
de tus plumas
Gallina

tienes miedo de que mi poder de persuasión te encuentre y acabe contigo.
Tómatelo con calma.
Tirarte por un puente no sería lo más divertido.
Quizá te deje probar un poco de tu propia medicina
y te meta mariposas en la garganta y ponga un intento mío
en cada esquina
y adorne de mis rizos tus recovecos sin estar nunca.
Y que me persigas y no me alcances.

Llegarás a pensar entonces que sólo me supusiste... (¿?)
Que no por no querer hacer nada dejas de accionar botones.
El primero estaba en mi espalda, y toda terminación nerviosa presente
en mí, pareció tomar vida propia.
El segundo fue el gatillo.

Imagina el resto.
Imagina aquella angosta calle y lo que hubiera sido enlazar los dedos.
Imagina que no pusiste en medio tu cerebro.
Imagina que no me salpicaste con tus mentiras.
Imagina que la primavera, de veras, no termina.
Imagina que no te hubieses quedado ciego.
Imagina que aún sigo cantando a la luna con mi sonrisa ausente.
Imagina que aquella lágrima no se me hubiera atragantado.

Imagina que la fortuna no durase lo que un cigarro...

Y que yo siempre hubiera sido lo que esperabas...

Menudo aburrimiento
¿No?