sábado, 19 de junio de 2010

TACI

TURNA - ndose los talones, pie a pie.
Sin diferencia real de aliento...
Presiéntome desalentada este amanecer. Nuevo fuego corroe.
Palabras oxidadas llueven de esa nube plomiza.
Ladrillos de hielo golpean paredes de papel de calcar.

Mientras me fumo los silencios que Junio me regala
y absorbo las caricias
de tus plumas
Gallina

tienes miedo de que mi poder de persuasión te encuentre y acabe contigo.
Tómatelo con calma.
Tirarte por un puente no sería lo más divertido.
Quizá te deje probar un poco de tu propia medicina
y te meta mariposas en la garganta y ponga un intento mío
en cada esquina
y adorne de mis rizos tus recovecos sin estar nunca.
Y que me persigas y no me alcances.

Llegarás a pensar entonces que sólo me supusiste... (¿?)
Que no por no querer hacer nada dejas de accionar botones.
El primero estaba en mi espalda, y toda terminación nerviosa presente
en mí, pareció tomar vida propia.
El segundo fue el gatillo.

Imagina el resto.
Imagina aquella angosta calle y lo que hubiera sido enlazar los dedos.
Imagina que no pusiste en medio tu cerebro.
Imagina que no me salpicaste con tus mentiras.
Imagina que la primavera, de veras, no termina.
Imagina que no te hubieses quedado ciego.
Imagina que aún sigo cantando a la luna con mi sonrisa ausente.
Imagina que aquella lágrima no se me hubiera atragantado.

Imagina que la fortuna no durase lo que un cigarro...

Y que yo siempre hubiera sido lo que esperabas...

Menudo aburrimiento
¿No?






2 comentarios:

  1. "y adorne de mis rizos tus recovecos sin estar nunca.
    Y que me persigas y no me alcances". Como me gusto esa frase!! como extrañaba tus palabras.. tus fotografias.. que buena esta la foto!!
    me encanta como combinas ambas cosas.. un espectaculo. que alegria que estes de nuevo, en verdad.
    Un gran saludo amigo desde la lejania.

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  2. Pues quizá sería una buena solución, hacerle probar su propia medicina. Pedagogía del dolor, un poco desfasada pero bastante efectiva.

    Y lo de perseguir algo sin alcanzarlo hasta pensar que ni siquiera existe debe ser una buena tortura, aunque nunca me lo había llegado a plantear.

    Con respecto a las últimas frases, debo darte la razón: cuando alguien es tal y como esperas que sea, sin ninguna sorpresa, es aburrido. Aunque sea, en principio, perfect@, la perfección aburre y cansa al poco tiempo.

    Ay, cómo se te ha echado de menos *_* Creo que me he pasado por aquí todos los días, por si a mi ordenador se le había olvidado avisarme en la barra lateral de tus actualizaciones.

    En fin... Me alegro de que estés de vuelta, tú, tus textos y tus comentarios (:

    Un beso enorme

    PD. ¿Nuevo look o es cosa mía? Love it (:

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