sábado, 15 de enero de 2011

Pequeñas promesas

Prometo no creer todas esas promesas

que apenas llegaste a pronunciar,

que anunciaron tus ojos a lo lejos

mientras el cielo amenazaba con diluírse

en miles de pizquitas de cristal.


Prometo no prometerte que no te seguiré

que no me esconderé bajo la cama,

que no te despertaré cuando crea que me sueñas.


Perdiste el derecho a soñar - me

tropecé a la entrada de la madrugada.

Di un traspiés

reboté en la cama y aterricé en el tejado.


Tengo ahora los besos oxidados,
y la yema de mis dedos aún sueñan con la línea de tu espalda,
con fundir mis labios...


Pero siendo realista,
lo único que tiene sentido

es que yo ya no estoy.

Y que tú no estuviste jamás.



{Luego trataré de devolverles los comentarios ^^}

7 comentarios:

  1. Y que tu no estuviste jamas.. que duro darse cuenta de eso. Un beso mujer!

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  2. Qué difícil es asumir que no estuvo jamás, y que valiente, por la otra aparte, decir que ya no estás. Ojalá sea verdad.

    Me encanta como escribes =3

    Un saludo ;)

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  3. Muy Bueno tu escrito, a veces es bueno querer en silencio y que el amor hable con acciones que llenarse la boca de falsas promesas!

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  4. No todo lo oxidado pierde valor, a veces se puede arreglar y vuelve a brillar más q antes.
    Besos!

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  5. Tan tiernooo
    jaja
    Se lo que es estar asi de enamorada
    A ese punto...
    Un beso!

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