lunes, 28 de febrero de 2011

Ni yo misma ni yo

La verdad es que me llamo Montse

tengo menos años de los que la mayoría imagina.


La verdad es que mi vida es una burbuja,

una mentira,

está tan vacía que es el propio vacío el que la llena.

El que boza.

El que se adhiere a los compartimentos que quedan libres,

que el tiempo se encargará de llenar con su transcurso.


La verdad es que ya nada tiene sentido.
Bueno, algo sí:
ser quien soy es incompatible con lo que debo ser
en el hueco que me dejaron por mundo.

Y menos ahora, que ya no te encuentro ni debajo de la superficie.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Conversaciones al amanecer (II)

Si el espejo hablase nos diría muchas cosas. Demasiadas.

Despertó un miércoles de resaca con el ánimo por los suelos. Luna le había dejado y Sueño no estuvo nunca.

Sus ojos grises nunca habían visto un amanecer más oscurecido.

Cuando la vio de allí, tumbada en el suelo, pálida, inerte, supo que sí había enloquecido. Supo que había enloquecido porque sabía que no iba a volver a levantarse. Porque fue consciente de que a la muerte no se le puede hacer trampas. Porque al fin había notado lo frágil que podía llegar a ser su cuello blanco, con su pequeño lunar en forma de sol debajo de la barbilla. Justo el lugar en el que por última vez la había besado cuando aún sabía quien era.

Cuando su corazón palpitaba.

- Cariño... buenas noches.



Dijo.
Y después saltó