miércoles, 2 de febrero de 2011

Conversaciones al amanecer (II)

Si el espejo hablase nos diría muchas cosas. Demasiadas.

Despertó un miércoles de resaca con el ánimo por los suelos. Luna le había dejado y Sueño no estuvo nunca.

Sus ojos grises nunca habían visto un amanecer más oscurecido.

Cuando la vio de allí, tumbada en el suelo, pálida, inerte, supo que sí había enloquecido. Supo que había enloquecido porque sabía que no iba a volver a levantarse. Porque fue consciente de que a la muerte no se le puede hacer trampas. Porque al fin había notado lo frágil que podía llegar a ser su cuello blanco, con su pequeño lunar en forma de sol debajo de la barbilla. Justo el lugar en el que por última vez la había besado cuando aún sabía quien era.

Cuando su corazón palpitaba.

- Cariño... buenas noches.



Dijo.
Y después saltó

6 comentarios:

  1. saltó hacia dónde? saltó en el sitio? al abismo? de alegría? Un suicidio? Ella estaba muerta? Me has dejado totalmente intrigado.

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  2. Jolín, tan pequeño el texto y la cantidad de incógnitas que te deja en el cuerpo... Esto no es sano ¡te hace pensar! O.O

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  3. A la muerte uno se acaba acostumbrando, si total, a todos nos acaba llegando...

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  4. Me has emocionado tan hondamente que casi lloro. Es fascinante lo que puedes transmitir con tan pocas palabras...
    Es.. un circulo perfecto, con una sensibilidad infinita.
    Me lo llevo tambien a mi libreta especial..
    Sigue asi, por favor.

    El alma de la lluvia

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  5. me gusta tu blog te sigo^^
    espero te pases pro el mio y me sigas si te gusta
    http://noe-lifephotography.blogspot.com/
    un beso.

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